Fran Macy, el esposo de Joanna Macy, una de mis queridas maestras, ha dejado de existir en este precioso Planeta. Nos ha enseñado muchas cosas a través de sus reflexiones, su activismo pero sobretodo a través de su forma de escuchar, a través de su presencia, sólida y acogedora. Una presencia masculina capaz de emocionarse y compartir desde el corazón, sin estereotipos ni prejuicios. Tuve la suerte de conocerlo el pasado año en Westwind, en un taller intensivo de 30 días, un ciclo lunar en el que en ciertas ocasiones pudimos escucharle. junto a Joanna, y también ser escuchados. Ambos hicieron un esfuerzo por ser de nuestros mentores durante una hora a todos los que quisiéramos. Fran no me dió grandes consejos, no me dio fórmulas mágicas, más bien me abrió puertas y me enseñó a VER las posibilidades de las que dispongo, y sobretodo y lo más importante me ofreció su presencia y su escucha completa durante esos minutos.
Que estés bien, allá dónde estés.