CEPILLARSE LOS DIENTES

CEPILLARSE LOS DIENTES

 

He aquí un reto para ti. Vas a estar uno o dos minutos lavándote los dientes. ¿Cómo hacer para disfrutar de la verdadera felicidad durante ese breve período de tiempo? No te apresures. No intentes llevar a cabo la acción tan rápido como sea posible y acabarla cuanto antes. Concentra toda tu atención en el cepillado.

Cuentas con tiempo para cepillarte los dientes. Tienes el cepillo, la pasta y los dientes que debes cepillar. Yo tengo ochenta y cuatro años y cada vez que me cepillo soy feliz (ya sabes, a mi edad, tener tantos dientes que cepillar es algo maravilloso!) Así pues, el reto consiste en cepillarse los dientes de modo que disfrutes de la tranquilidad y la felicidad durante el minuto o dos que dura la operación. Si puedes hacerlo, habrás tenido éxito; estás meditando junto en ese instante.

He aquí un poema en el que te puedes recrear mientras te lavas los dientes:

 

Al lavarme los dientes y enjuagarme la boca,
me comprometo a hablar con pureza y ternura.
Cuando mi boca desprende el aroma de las palabras correctas,
una flor se abre en el jardín de mi corazón.
 
Estos versos están pensados para ayudarnos a centrar nuestra atención en lo que sucede en el instatne presente. Pero no quedamos atrapados en el recitado de los versos; si la concentración y la plena conciencia están en nosotros, si sabemos cómo sumergirnos con tranquilidad en el instante presente, puede que no tengamos que recurrir a ellos para ser felices.
 
Extracto del libro de Thich Nhat Hanh:

La paz está en tu interior, Practicas diarias de mindfulness. 
Ediciones Oniro. Biblioteca Thich Nhat Hanh.